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UN SECTOR EN CRISIS

Auxilio fiscal y modernización: la encrucijada de la industria tucumana ante el desplome de la actividad nacional

Ante el derrumbe del 8,7% en la producción nacional y el llamado del Gobierno nacional a la modernización tecnológica, la Unión Industrial de Tucumán exige a la Legislatura beneficios tributarios, la eliminación de cargos energéticos y el freno a ejecuciones fiscales. El reclamo se da en un contexto de alta presión impositiva y caída del consumo, mientras el Parlamento del Norte Grande se prepara para exponer la crítica situación de las economías regionales.

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Gabriel ToledoTendencia de noticias
11 abr, 2026 02:39 p. m. Actualizado: 11 abr, 2026 02:39 p. m. AR
Auxilio fiscal y modernización: la encrucijada de la industria tucumana ante el desplome de la actividad nacional

La industria de Tucumán se encuentra en un punto de inflexión crítico, presionada por una caída estrepitosa de la actividad y un cambio de paradigma económico que exige mayor competitividad. Ante este escenario, la Unión Industrial de Tucumán (UIT) formalizó, durante la semana que pasó, ante la Legislatura provincial un proyecto para declarar la emergencia industrial, argumentando que la "coyuntura compleja compromete la sostenibilidad" del sector debido al desplome del consumo y el encarecimiento de costos. El pedido surge en simultáneo con los últimos datos del INDEC, que reflejan un derrumbe del 8,7% interanual en el Índice de producción industrial manufacturero durante febrero, acumulando una baja del 6,0% en el primer bimestre. Mientras tanto, la provincia se prepara para recibir al Parlamento del Norte Grande, donde las uniones industriales de diez provincias expondrán la gravedad de la recesión regional ante vicegobernadores y legisladores.


El proyecto de ley elevado por la UIT busca establecer un marco de protección hasta el 31 de diciembre de 2026. Entre sus puntos más ambiciosos, el texto propone en su Artículo 2º otorgar el beneficio de “utilizar los saldos a favor que resultaren de la presentación mensual del impuesto a los IIBB (Ingresos Brutos), como saldos de libre disponibilidad para la cancelación de deudas o nuevas posiciones impositivas”. Esta medida busca inyectar liquidez inmediata a las empresas que hoy enfrentan serias dificultades de financiamiento.


Asimismo, la iniciativa contempla un alivio directo sobre el costo laboral y operativo. El Artículo 3º plantea una “alícuota cero en el Impuesto a la Salud Pública” sujeta al “compromiso de mantenimiento de cantidad de nómina al momento de la entrada en vigencia de la presente ley”. En cuanto a los costos energéticos, el proyecto solicita en su Artículo 6º que se suprima "definitivamente el cargo Resolución Ersept 645/20 de las facturas de la empresa Distribuidora de Energía Eléctrica” para las industrias beneficiarias. Este reclamo se fundamenta en que la actividad industrial es un "pilar fundamental para muchas familias tucumanas" y requiere condiciones de equidad con aquellas firmas que ya gozan de leyes especiales de fomento.


Contexto de recesión y el desafío de la apertura


El pedido de auxilio de la UIT, encabezada por su titular, Jorge Rocchia Ferro, se intercala con un panorama macroeconómico desafiante. Según el INDEC, la caída del sector es generalizada, afectando a 14 de las 16 divisiones industriales, con retrocesos alarmantes en textiles (-33,2%) y maquinaria (-29,4%). En este marco de fragilidad, el viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza, defendió en Tucumán la apertura económica y advirtió que el proteccionismo no es la solución. Daza instó a los empresarios a no actuar como "la avestruz" y sentenció: “Es necesario modernizarse, es necesario adaptarse para el mundo que viene, cerrar los ojos solamente nos va a dejar estancados”.


El funcionario nacional rechazó las críticas sobre una apertura comercial imprudente y sostuvo que la competitividad hoy depende de la automatización y la robótica. Respecto a las quejas por el tipo de cambio, Daza fue tajante al pedir a los industriales que no esperen una devaluación para ser eficientes: “No apuesten a que un tipo de cambio más débil les va a solucionar los problemas”. Según su visión, la solución radica en bajar el "costo argentino" mediante reformas impositivas y desregulación, permitiendo que el talento local prospere en libertad.


Para mitigar el ahogo financiero, el plan de la UIT también exige en su Artículo 4º la “suspensión de todos los juicios de ejecución fiscal y medidas cautelares por el término de 365 días”, extendiendo esta medida tanto a la Dirección General de Rentas como a municipios y comunas rurales. Complementariamente, se solicita un plan permanente de pagos y la implementación de un régimen de "compre provincial" para favorecer el consumo de la producción local.


Toda esta batería de reclamos será llevada al plenario del Parlamento del Norte Grande en la Legislatura tucumana. Allí, los presidentes de las uniones industriales de la región tendrán un espacio clave para visibilizar el impacto de la recesión y la ausencia de políticas activas para reactivar la economía en el interior. El diagnóstico común de los representantes productivos del NOA y NEA apunta a la falta de transferencias nacionales y la necesidad de un federalismo más equilibrado que permita sostener el empleo frente a la actual parálisis industrial.

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